6 mayo, 2026
En Tacuarembó, la historia de Juan Rivarola muestra cómo un oficio también puede transformarse en un gesto de ayuda concreta. Desde su barbería impulsó una jornada solidaria en la que cada corte de pelo se canjeó por abrigo o alimento no perecedero, uniendo trabajo, compromiso social y cercanía con quienes más lo necesitan.