7 mayo, 2019

Guerra comercial entre Estados Unidos y China: Trump amenazó con nuevos aranceles

En una semana clave en la que China prepara el viaje de una delegación para una nuevaronda de negociaciones en Washington, el mandatario sembró dudas al amenazar con imponer nuevos aranceles si para el viernes no se ha llegado a un acuerdo entre ambas potencias.Lohizo justo cuando se especulaba que podría alcanzarse un acuerdo.

«Durante diez meses China ha estado pagando aranceles a Estados Unidos del 25% sobre US$ 50.000 millones en bienes tecnológicos, y del 10% hasta los US$ 200.000 millones en otros bienes (…). Los del 10% subirán al 25% el viernes», señaló Trump en su cuenta de Twitter.

En un segundo tuit, el mandatario dijo que esta decisión responde a que «el acuerdo comercial con China continúa, pero demasiado lentamente, al tiempo que ellos intentan renegociar. ¡No!».El lunes volvió a insistir con su mensaje.

Las consecuencias de estas comunicaciones no solo sorprendieron a los chinos sino que arrastraron a las bolsas en todo el mundo.Por un lado, la reacción oficial del gobierno chino fue diplomática, según diversos medios internacionales. El portavoz del Ministerio de Exteriores chino Gen Shuang trató de quitarle importancia a sus declaraciones y dijo que el viaje de la delegación china a la capital estadounidense se mantiene.Pero en los hechos los gestos de Trump tensan aún más el relacionamiento.

Por un lado China ve que Washington quiere poner límites a su ascenso como potencia y por el otro, Estados Unidos considera, según un informe publicado recientemente por el pentágono, que las tácticas comerciales chinas son un riesgo para la seguridad nacional de ese país, en tanto buscan “suplantar a Estados Unidos como poder militar”.

Y mientras tanto, los que sufren esta avalancha retórica son los mercados y la economía mundial.

En las últimas horas, las comunicaciones del presidente Donald Trump desplomaron las bolsas en todo el mundo.

En China las bolsas registraron este lunes su mayor retroceso en 2 años, lo que incluyó  bajas en Shangai, Shenzhen y Hong Kong.