27 enero, 2020
En una noche de abril de 1970 llamaron a la puerta de la fincha en la que funcionaban las oficinas de Luis Eduardo Mailhos Queirolo. Araceli, la casera, atendió sin alarmarse. Del otro lado de la puerta se encontraba un empleado de confianza de su patrón. El hombre venía acompañado.
Así comenzó uno de los atracos más sorprendentes de la historia uruguaya. A cincuenta años de aquel robo, Diego Fischer, con precisión de investigador y vértigo de novelista, construye una trama sólida y atrapante que guiará al lector por los laberintos de una época violenta y de profundos cambios políticos. Rescata también la historia de una familia uruguaya cuya fortuna fue considerada, en su tiempo, una de las más importantes de América del Sur.