16 septiembre, 2020
En un contexto en el que el personal de salud enfrenta un riesgo 4,6 veces mayor al resto de la población uruguaya de enfermarse de COVID-19, un equipo del Grupo Asesor Honorario analizó los brotes que involucraron a personal de salud y recomendó profundizar el cumplimiento de las medidas sanitarias dispuestas por protocolo.
Si bien reconocen que falta información respecto al cumplimiento de protocolos a nivel general, los autores del estudio citan una encuesta realizada por el Servicio de Neonatología del Hospital Pereira Rossell al equipo de enfermería y médicos respecto al cumplimiento de medidas como lavado de manos, distanciamiento físico y uso de tapabocas en los servicios,
Esa encuesta concluyó que:
1) Existiría una baja percepción de riesgo de contagio dentro del equipo de salud.
2) hay escasas dimensiones en las áreas físicas de estar, comedores y dormitorios, que impiden la correcta aplicación del distanciamiento físico interpersonal.
3) y tres, Hay un mayor cumplimiento en las recomendaciones de bioseguridad en el personal de enfermería que en el personal médico.
En ese sentido, los integrantes del GACH realizan una serie de recomendaciones para evitar nuevos brotes en base a la experiencia internacional que incluyen
– fortalecer los servicios de prevención en el trabajo y de protección colectiva
-reafirmar las medidas de protección para el personal sanitario y capacitar en aspectos de bioseguridad
– coordinar planes de contingencia para situaciones de desborde asistencial en los centros hospitalarios y en particular de CTI.
– Usar test serológicos para caracterizar el grado de afectación del personal de salud en los diferentes sectores.
– Usar el método de screening para detección de asintomáticos, con test rápidos.