8 enero, 2026
Hasta ahora, la ciencia se concentraba en el estudio del aire bajo la luz solar, dejando en penumbra —literalmente— lo que sucede en las horas nocturnas. El proyecto Night-DOAS propone iluminar esa incógnita usando una fuente inesperada: la Luna. A través de telescopios que capturan la luz solar reflejada en su superficie, los investigadores pueden analizar la composición de la atmósfera en plena oscuridad.