24 abril, 2020
Los pasillos vacíos y silenciosos del área de COVID 19 del sanatorio CASMU demuestran que Uruguay todavía tiene bajo control su sistema de salud.
A diferencia de las imágenes que llegaron estos meses desde Italia y España, en este sanatorio hay lugares acondicionados para atender a pacientes con Covid que todavía están vacíos.
CASMU tuvo que cambiar su logística y sus procedimientos para adaptarse a la pandemia.
Cuando un paciente llega a la puerta de emergencia se lo clasifica en el área de triage y si tiene síntomas respiratorios o fiebre va al área de COVID 19: ese el punto de partida de una serie de protocolos para pacientes y funcionarios.
Líneas amarillas en el piso marcan el camino hacia esa área, en la que CASMU invirtió 120 millones de pesos para adaptarla a la emergencia sanitaria.
Para ingresar el equipo de VTV Noticias usó pantalón, camisa y zapatos de TNT, una sobretúnica, guantes, gorro y tapabocas quirúrgico y cada vez que ingresamos a una nueva área de Covid desechamos la sobretúnica y usamos otra.
Si luego del triage se clasifica al paciente con síntomas respiratorios o fiebre, se le realiza el test diagnóstico de coronavirus y se analiza en el laboratorio del sanatorio, que tiene capacidad para procesar 60 análisis por día.
Si el resultado es positivo, se traslada al paciente a un área de observación, donde estaba el área de psiquiatría antes de la emergencia sanitaria.
Hasta ahora en CASMU murió el pasajero filipino que estaba en el crucero Greg Mortimer, pero por el CTI pasaron 10 pacientes más que sobrevivieron.
Al llegar a lo que los funcionarios del sanatorio llaman “CTI blanco”, las medidas sanitarias se endurecen.
Al quinto piso, donde está el CTI, se llega subiendo en un ascensor destinado solo para ese piso del sanatorio.
Para ingresar es necesario quitarse los zapatos de TNT y usar botas más altas y más gruesas. El personal médico que estaba atendiendo a la única paciente que hay en CTI usa además máscaras de acetato y para interactuar con el paciente se usan carpas de aislamiento como estas.
En el silencioso pasillo de cuidados intermedios, donde hasta ahora hay 8 pacientes internados, los funcionarios pueden monitorearlos a través de cámaras para reducir el contacto.