La iglesia de la ciudad de Rocha incorporó un órgano de gran valor histórico, llegado desde Suiza tras la gestión del uruguayo Mario Damico. El instrumento fue desmontado y trasladado en contenedor, y su montaje se realizará en el departamento por un especialista que estima un trabajo de entre mes y medio y dos meses, dada la magnitud y el peso de las piezas. Con seis toneladas de material y un perfil barroco, el órgano promete un impacto estético y sonoro destacado en el templo.